lunes, marzo 12, 2007

La nueva tarjeta Gammacard del equipo Irdeto Fuckers se queda sin soporte en la que parecía era su web oficial. Según sabíamos la web estaba alojada en los servidores de Freehost, pero desde hace unos días el contenido ha desaparecido y nadie sabe si el Irdeto Fuckers dispone de otro servidor. El enlace del dominio de primer nivel todavía funciona pero redirecciona a un servidor que ya no aloja los contenidos de Gammacard. Esta tarjeta aún es muy reciente, es difícil de encontrar y su precio de venta es muy elevado. Por todo esto sospechamos que las ventas deben ser mínimas. Sirve para visionar ilegalmente las dos principales plataformas digitales que emiten codificadas en Irdeto 2: Nova (grecia) y Showtime Arabia. La desconfianza de los usuarios hacia estas tarjetas está más que justificada. Hace unos meses hablábamos en este blog de la falta de soporte de la tarjeta K3, que se "especializó" en el sistema Mediaguard 2 (igual que Gammacard lo ha hecho con Irdeto 2). Durante unos pocos meses K3 fue capaz de descodificar con éxito el Canal Satellite Numerique (Canal + Francia) y el Canal Digitaal (Canal + holandés). Pero ya advertimos desde este blog de las consecuencias derivadas de la compra de una tarjeta ilegal que tiene un sistema operativo "cerrado" a otros programadores que pudieran continuar con la labor de investigación cuando los programadores iniciales se aburrieran o abandonaran el proyecto por cualquier otra razón. A mediados de enero de este año el K3 team desapareció de Internet y dejó a todos los clientes de su tarjeta sin ninguna ayuda. No se ha podido encontrar ningún archivo de la K3 posterior a esa fecha. Si tenemos en cuenta que Mediaguard 2 se ha reforzado con la activación del nano 5104 que ha dejado inoperativa la K3 para Canal + Francia y Canal + Holanda, podemos afirmar que esta tarjeta en la actualidad no hace más que cualquiera de los centenares de firmwares gratuitos que desfilan todos los días por Internet para muchas marcas legales de descodificadores. En otro tiempo no muy lejano las tarjetas eran una solución barata y eficaz para descodificar ilegalmente las televisiones de pago. Los descodificadores no tenían la misma capacidad de memoria que ahora y entonces la tarea de la descodificación se le encomendaba a las smart cards. Los piratas compraban tarjetas baratas por unos 6 euros como las célebres wafers. Cualquier programador habilidoso y con ganas de meterse en el mundo de la ingeniería inversa de los sistemas de acceso condicional, podía hacer sus ficheros para las wafers y compartirlos con todo el mundo. Pero cuando surgió la tarjeta Knotcard I -con un sistema operativo de código cerrado- todo cambió. Entonces sólo un team era capaz de hacer ficheros para esa tarjeta, lo que significaba que si ese team desaparecía, la tarjeta se quedaba obsoleta pues nadie más era capaz de hacer ficheros para ella. Esto provocó que otros grupos de investigación (teams), indignados ante la actitud insolidaria y lucrativa de la gente de Knotcard (algo que en el principio de la ingeniería inversa de estos sistemas apenas se veía), decidieran hacerle ingeniería inversa a la propia tarjeta Knotcard. Cuando en las tiendas aparecieron las primeras tarjetas Knotcard clonadas por otro team (unas tarjetas que aceptaban sin problemas los ficheros del Knotcard team auténtico), la solución fue dejar de hacer ficheros para Knotcard y sacar al mercado la segunda versión de esa tarjeta. En las tiendas apareció, en medio de una indignación enorme por parte de los usuarios de Knotcard, la tarjeta Knotcard II. Eso siginificó que las tarjetas que habían comprado inicialmente (que a partir de ese momento pasaron a llamarse Knotcard I), ya no servían para nada. Para mayor escarnio algunas tiendas recogieron las tarjetas Knotcard I devueltas por sus clientes (pues les hacían una rebaja en la Knotcard II si les entregaban la obsoleta Knotcard I) y más tarde vimos en las mismas tiendas esas mismas tarjetas (nuevamente plastificadas) y vendidas como Opos 1.3. Por supuesto, tanto la Knotcard II como todas las versiones de Opos fueron abandonadas más tarde por sus fabricantes, dejando si soporte a miles de clientes en todo el mundo. El abuso fue tan grande que hoy día muy pocos confían en estos plásticos para ver la televisión de pago. La solución más extendida hoy es utilizar un firmware ilegal en los descodificadores sin necesidad de tarjetas ni de CAMs. La experiencia ha demostrado a miles de personas que la emulación a través del firmware es mucho más barata, segura y duradera que la emulación a través de tarjetas "milagrosas" que dejan de funcionar cuando el negocio está finalizado.

El equipo de Satellite World.